Sintéticos

Sinteticos: dícese de aquellos partidarios de la academia fundada en Corrientes por Tético en el año 1810, luego de la Segunda Guerra, y que sostienen que el orden del mundo está ya dado de antemano y su funcionamiento es el natural. Partidarios de la inamovilidad de las cosas sostienen radicalmente que el libre albedrío no existe, y que todo está unificado y listo para su contemplación. Cuenta el mito que Tético concibió un universo donde todo estaba hecho, pero la idea la comprendió mientras le hablaba a sus discípulos, razón por la cual dejó de hablar y quedó callado para siempre, dejando el resto de lo que no quiso/pudo decir librado a la interpretación de sus alumnos.
Otras historias, quizás creadas por opositores a estas ideas, indican que la mudez de Tético se debió sin más a una hemorragia cerebral masiva, y que su conciencia simplemente dejó de existir. Sea como sea, los alumnos de su academia pasaron a llamarse sin téticos, haciendo alusión obvia a la ausencia de su maestro. Su obra filosófica inspiró panegíricos y folletines como "Hablemos de otro tema" que no trataba el tema de la dualidad, "El afuera que no existe" donde se argumenta en favor de la única Argentina, "¡Deje eso quieto!" obra de pedagogía infantil para padres que deben afrontar el hecho de que sus hijos se tocan, "El monólogo sólo se lleva bien con el aplauso", y "Galileo era puto", donde indagan la desviación epistemológica de algunas ciencias, entre tantas otras obras que legaron.

Quienes los critican los señalan como una vertiente del pensamiento que pretende suturar el hecho de que la Segunda Guerra Mundial generó vencedores y vencidos, y que postulan que "Hay otra Argentina posible", donde supuestamente los pondrían a trabajar, si pueden.

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